Llevaba semanas fantaseando con visitar por primera vez un club swinger junto al hombre con quien estaba saliendo. La sola idea hacía que mi imaginación volara durante el día. Cada conversación sobre aquella noche aumentaba la expectativa, y cada juego de seducción entre nosotros alimentaba un deseo que parecía no tener fin, en el transcurso del día le chupaba su verga (algo que me encanta hacer) para mantener el deseo y la expectativa al límite.
Cuentos Eroticos
Un ex aparece en medio de una pareja
Muchas veces en la vida nos preguntamos pasado los años como, cuando y porque las cosas, personas, sentimientos… Cambian.
A veces para bien, otras para mal, pero como así es de simple y a la vez compleja la vida que llevamos, hay cosas que son inexplicables, como lo fue en esta historia real y maravillosa que vamos a contar de una pareja tradicional y casi ambigua, una noche les cambio para siempre su relación y su manera de (vivir) la vida.
Hasta la más puta se enamora
Mi amiga Daniela. Como ya lo he dicho, me gusta que me cuenten mis follamigas como se las cogen otros weyes.
Como dicen algunos programas, los nombres y lugares han sido cambiados, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia jajaja…
Todo comienza con Dany, una chica que, aunque es muy delgada, “flaquita para apretar más” dijera ella, y vaya que, si está muy apretada, no detiene su putería, cosa que se agradece.
La primera vez que me hicieron cornudo
Esta historia sucedió antes de casarme con mi mujer, cuando teníamos apenas un año de novios. En aquel entonces yo la descubrí poniéndome el cuerno, pero decidí no decir nada, ahora estoy convencido que fue lo que despertó en mí el morbo por ser cornudo. Años después, cuando mi esposa ya me hizo cornudo abiertamente, me atreví a contarle que supe que me puso el cuerno hace años, y ella me contó su lado de la historia.
Sexo con mi vecina
Aquella tarde, a las puertas del verano, estaba un poco nervioso. Tenía una cita o algo parecido con mi vecina Laura.
Usted, querido lector, tiene que saber que mi nerviosismo no era gratuito, si no fruto de mi inexperiencia. A mis cuarenta años había estado con una mujer, con tres si contamos un par de intentos infructuosos que no habían llegado ni a un beso. El problema es que en la relación “seria” (por distinguirla de las otras), la
Mi jefa me pega en el culo y me gusta
Me llamo Oscar, tengo cincuenta años y soy comercial. Hace un mes y medio encontré trabajo en una empresa que vende dispositivos electrónicos. El salario base es más bien bajo y las ganancias reales en base a comisiones por venta. Hasta aquí todo normal.
Mi jefa se llama Laura. Tiene treinta años, alta, delgada y bastante atractiva. Tras una voz dulce y persuasiva, se esconde una personalidad muy marcada y una determinación fuera de lo común.
El cuñado de mamá
Todo comenzó en una reunión familiar donde mamá por fin invitó a su novio, un hombre en sus cuarenta, nada atlético, algo bonachón pero con una actitud muy buena…
Aquel día estábamos mamá y yo preparándonos para salir hacia casa de mis abuelos dónde sería la reunión, el timbre sonó y mamá salió corriendo a sabiendas que se trataba de su novio, pero llegó con una gran sorpresa, su hermano “menor” un hombre entrado en sus treinta y muchos, vi a un delicioso maduro, todo lo opuesto a su hermano mayor, este era alto, quizás por encima del 1.80, delgado pero atlético, con una barba cerrada perfectamente cortada, su cabello peinado hacia atrás, enfundado en unos pantalones de mezclilla y una camisa a cuadros que definía perfectamente su firme y ancho pecho.