Tengo 36 años y llevo cinco casada con un hombre que me hace feliz. Trabaja en una empresa importante a nivel nacional, donde es considerado profesionalmente y gana lo suficiente para que llevemos una vida desahogada.
Don Miguel es el director general de la empresa, de unos 55 años, atractivo, educado, culto y con gran fortuna. Casado con una señora de edad similar, de buena familia. Su relación sentimental es de conveniencia, para mantener las apariencias ante la sociedad.