Mamada en el estacionamiento

Hola a todos. Les contaré las historias que he tenido con mi amada Viyulieth, ella es una rica mujer de 1.67, piel clara, unas tetas deliciosas 38D con pezones claros, concha muy rica y depilada, así como unas ricas piernas con un culo que da ganas de azotar.

Esto sucedió cuando íbamos en la universidad, en aquel momento éramos amigos y solo habíamos tenido chats cachondos y había visto sus ricas tetas solo en fotos, recuerdo la primera vez que las vi en fotos, se veían increíbles, las más ricas que he visto (para darse una mejor idea son parecidas a las de Lena Paul).

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Con la suegra de mi primo

Mi primo Juan me invito a ver un partido de la Libertadores a casa de sus futuros suegros ya que ellos si tenian cable. La novia de mi primo es muy guapa, pero cuando vi a su mama, sinceramente para mis gustos se la mata. Es una señora como de 40 años rubia, pero con un cuerpo de campenato, unas tetas grandes sin exagerar y un culo redondito que se antoja. Además llevaba una falda arribita de las rodillas que resaltaba su culo. Una blusa roja escotada que dejaba ver su sujetador y las dimensiones de sus tetas. En fin pasamos y saludamos el padre de la novia de mi primo era un señor gordo que resultaba dificl crer que estuviera casado

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La búsqueda (Cap. I)

En el subterráneo

La tarde era calurosa. En un vagón del subterraneo, casi vacío, Moní escuchaba a Isa. Ella le contaba, entre risas, cómo había terminado su última “búsqueda” (como ella las llamaba): después de comer, el tipo la había llevado a su casa y habían terminado en un cuarto grande, espacioso y blanco. Isa recordaba el techo. El tipo se jactaba del buen tamaño de su miembro (y más o menos tenía razón), pero cogía sólo para él, a lo bestia y sin ritmo, se detenía de la nada y daba bufidos muy extraños, como si todo el tiempo fuera a desfallecer.

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Me enamoré de una cuarentona

Yo estaba estudiando medicina, tenía 23 años y mientras hacía el servicio en un hospital de Baja California, tenía una amiga que trabajaba en la oficina del seguro popular, ella me presentó a su compañera de nombre Any, era una mujer de 43 años, blanca y cabello castaño, de cuerpo delgado, con un trasero no muy carnudo pero sexi, pero su cintura y sus pechos eran divinos, lo que hacía a esta mujer más atractiva era su carácter siempre alegre y atenta. Con Any empecé a entablar amistad gradualmente, pasamos de los saludos y comentarios triviales a tener platicas cada vez más amenas, unas 2 o 3 veces a la semana platicábamos, ella tenía un hijo adolescente, no sabía yo si era casada o soltera o si tenía alguna relación amorosa.

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Una mamada en el carro es insuficiente

Al día siguiente Joaquín volvió a llamarme y aunque deseaba volver a ser suya sentí que debía tomarme las cosas con calma. Ese hombre se estaba obsesionando, pensé, lo mejor era mantenerlo a cierta distancia, que fuera yo quien marcara las pautas.

Le dije que no podía, que estaría ocupada, no recuerdo bien ni qué excusas le puse pero que la semana siguiente me llamara.

Me arrepentí. Le hubiese dicho que sí y lo extrañé esos días pero también pensé que era lo mejor, por muy perra que soy debo darme mi espacio y mi tiempo para otras cosas, sé que él esperaría el momento.

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El amante de mi esposa me arrestó y la folló

Mientras tanto yo tenía que mirar todo aunque no quería porque tenía las manos y los pies atados. Incluso me puse ronco de tanto que grité maldiciendo a este hombre y a mi esposa que me engañaron y todavía me hacían ver todo. Todo esto pasó hace unos 4 meses, al principio no era bueno, pero luego tengo que confesar que disfruté viendo sexo en vivo. Hoy en día ya no estoy con mi esposa porque ella ya no quería.

Confieso que todo esto sucedió por mi culpa, no debí haber hecho eso porque comencé a engañar a mi esposa. Tuve sexo con la vecina y un día vio unos mensajes y fotos que había intercambiado con ella. Después de eso, ella quería el divorcio, le rogué que no lo hiciera, pero no sabía que planeaba devolverme el dinero de esa manera. Se vengó de mí de la peor manera posible y no pude hacer nada al respecto, solo quedarme quieto y observar.

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En la biblioteca de la universidad

Hola espero que estén bien. Este relato que les contaré me sucedió hace unos años cuando asistía a la universidad. Por lo regular tenía horario mixto tomaba clases en la mañana y en la tarde, los martes era el día que tenía la mayoría de clases en la mañana y la última era de 8 a 10 de la noche, cuando terminaba mi clase a las 4 pm me iba a estudiar a la biblioteca, por lo regular me iba al último piso pues siempre estaba solo y no había tanto ruido, un día vi a un chico se me hizo atractivo, ese día no le hablé sólo lo observaba, el también a mi, al siguiente martes lo volví a ver no cursábamos palabra pero nos veíamos solamente, el martes siguiente, sabía que lo volvería a ver así que me fui muy provocativa, me puse un brasier de encaje azul de media copa, una blusa en v que el escote estaba muy pronunciado, se me veían unos senos gigantes, me puse unos jeans

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