Viaje a Río de Janeiro

Hola, en esta ocasión le traigo una relato que le sucedió a mi amiga Belén, ella estaba casada con un gusano como marido que no me quería, según él, yo era una zorra que quería llevarla por mal camino a Belén.

Desde siempre quisimos hacer un viaje juntas, no importara a donde, solo queríamos compartir la experiencia de viajar juntas a algún lugar que no sea la Argentina.

Un día mi jefe sorteó un viaje a Rio de Janeiro para dos personas, si mi jefe, el que me agarró en la cocina, en otra historia cuento, porqué y como tuve que trabajar en la misma empresa que mi novio. La cuestión es que la fortuna tocó a mi puerta y me los gané, lícitamente, no como piensan.

La llamo a belén y le cuento la buena nueva, ella saltaba de alegría porque nuestros sueños se harían realidad.

Preparando el viaje a una semana de embarcar en el vuelo que nos llevaría a Rio de Janeiro, me llama Belén que quería hablar conmigo urgente.

Me sorprendió y le dije que la esperaba en mi depatamento después de la oficina, que la esperaba con una merienda proteica.

Preparo todo y suena el timbre, pregunto y me contesta ella, habilito la puerta para que entre y la espero en el pasillo, se abre el ascensor y una cara rara con una sonrisa medio desdibujada me abraza.

-¿Que pasó amiga? -le pregunto desorientada.

-Es raro, es una mezcla de bueno y malo y no sé cómo decirlo… -tira su cartera al sofá y se sienta a lado de su cartera.

-Bueno, sería prolijo que empieces por el principio-le sirvo una taza de café negro.

-Bueno, ahí va-agarra la taza, se recuesta sobre el respaldo del sofá, cruza las piernas y empieza su relato…

Relato de Belén:

Cuando recibí la tu llamada las piernas se me aflojaron y sentí una verdadera alegría, poder cumplir nuestro sueño, parecía que no era real.

Le tenía que avisar a Omar, pero estaba en la oficina y si no es para algo de urgencia/emergencia le pone de mal humor que lo llame en horario de oficina.

Esperé a la noche para contárselo, ya eran la 17 h y me suena el celular era él que me mandaba un mensaje.

“Belén, hoy tengo asado en el quincho con los muchachos, compro hielo y llego en 30 minutos a casa”.

Me había olvidado de que los jueves él se junta en el quincho de casa con sus amigos para hablar de cosas de hombre, autos que nunca van a tener, mujeres que nunca se van a coger, futbol y risas adolescentes.

Entonces lo esperé a que llegara, cruza la puerta silbando una canción que no reconocía yo…

-¡Amor, tengo algo que contarte que me pone muy contenta! – le digo entusiasmada.

-¡Uy! Que bueno, aunque si es algo muy importante, ¿Por qué no lo contas en el asado cuando estén todos los muchachos, hoy viene un futuro inversionista que estamos negociando y si todo sale bien, la empresa podría dar un batacazo en el mercado de la construcción? – se apoya de espalda a la mesada de la cocina mientras toma un vaso con agua.

-Vos decís?, creo que es algo un poco intimo – se lo digo con un dejo de desilusión.

-Lo que tengas para decir, hacelo en el asado… seguro que será una gran noticia que nos genere motivos para brindar – me da un beso y se va a la habitación a cambiarse para prender fuego y empezar con el asado.

Por lo general nunca participo, me quedo en mi habitación viendo alguna serie o leyendo algún libro con música muy zen en los auriculares… hago como que no existo, es su momento y no lo quiero opacar con mi presencia.

El asado ya estaba avanzado, habían comido, bebido (yo diría por demás) y hasta consumido algunas sustancias para alegrar un poco el momento… siempre lo hacen y jamás le faltaron el respeto a la casa.

Decido ir a comunicar mi noticia, yo estaba vestida de entrecasa, una calza negra deportiva, un remerón verde manzana, unas botitas negras con un poquito de taco (no más de 5 cm) y el pelo recogido hacia atrás en una sola cola.

Me acerco hasta la puerta del quincho y me ve Omar, me hace seña de que entre.

-Bueno, bueno, bueno… aquí tenemos a la reina de la casa que nos quiere compartir una noticia… ¡bah! ¡Un notición que nos va a alegrar la velada! -estaba ebrio y bajo efecto de sustancia, era notable.

Pero ya estaba ahí y no podía dejar todo como estaba y retirarme, no sé porque aceté la propuesta de Omar, sabiendo como se ponían en cada asado.

-Bueno, yo se lo quise decir a Omar a solas, pero el insistió que sea de manera masiva con ustedes presente, la noticia tiene que ver con algo que yo soñé siempre y que hoy tengo la suerte de poder cumplirlo… -yo no podía creer el estados de esa jauría, pero lo que más no podía creer es, que hacía yo ahí comunicando semejante noticia.

-¿Le conseguiste una lipoaspiración para Omar? – me interrumpe Gonzalo, uno de sus mejores amigos y socio en la empresa.

Todos estallan de una carcajada, eso me hace poner colorada y un poco de gracia también.

-¡No, en serio! La cuestión es que ¡Celeste se ganó un viaje a Rio de Janeiro para dos persona y me invitó a que vaya con ella! – sonrío feliz.

Omar se pone serio, y se levanta de su silla ladea su cabeza y deja el vaso de wiski que tenía en su mano derecha.

-Como como ¿cómo? ¿Repetime eso? – se acerca despacio donde estoy yo.

-Que me voy una semana con mi amiga Celeste (Kar) a Rio de Janeiro, ji -pienso que me iba a abrazar, pero no, estalló en cólera.

-No me podés hacer esto Belén, justo con la puta de Kar te vas, justamente a Río de Janeiiiro, ¡¡la meca de las pijas a delivery de toda Latinoamérica!! -pone la manos en la cintura mira hacia abajo y piensa…

-Vos me vas a meter los cuerno con algún negro, por culpa de la otra trola, ¿verdad? Ya lo estoy viendo – me mira y mira hacia arriba como resignado…

Me vuelve a mirar y entrecierra los ojos como si se le hubiera ocurrido algo…

-vos querés ir, ¿verdad? -me pregunta mientras se acerca hacia mí.

-Es lo que siempre soñé -le dije, porque no iba a dejar pasar esta oportunidad, yo me iba a ir igual contra todo pronóstico.

-Bueno, yo te dejo ir… y no te voy a molestar. Andá tranquila disfrutá Brasil, tu amiga, si te querés cogerte algún negro a mi no me va a molestar, pero me tenes que hacer unas cositas muy sencilla y te vas tranquila, ¿dale? – veo que se acerca y se baja la cremallera del pantalón.

¡Yo no entiendo, bah! Quiero no entender que es lo que pretendía.

-Por empezar me vas a tener que chupar la pija en frente de mis amigo y del futuro inversionista… -se saca la pija a través de la cremallera, para mi no era problema eso, de hecho, siempre fantaseamos en poder chuparle la pija a él con público, me gustó la idea y acepté sin pensarlo.

Me arrodille, le saque bien la pija de la cremallera y se la empecé a chupar muy gustosamente, sentía como la cabeza de su pija tocaba la campanita de mi garganta, lo miraba sensual, para que se le pare aun más, eso me erotizó a mí también, poder cumplir el sueño de viajar cumpliendo mi fantasía también.

Sus amigos miraban, otros sacaban fotos con su celulares y otros filmaba como le comía la pija a mi marido con tanto gusto y profesionalismo, arrodillaba trataba de sacar un poquito el culo así los excitaba a ellos, un poco de maldad no le hace mal a nadie.

Se la masturbo y lo miro con cara de… “quiero más pija, por favor”

Se la vuelvo a chupar y siento que se hincha más de lo debido, entiendo que está a punto de acabar, consciente que algunos estaban filmando, le iba a dar el gusto premium a mi marido, dejar que me acabe adentro de mi boca, para después tragarla toda, Omar tiene la costumbre de eyacular mucha leche, ya que en la semana entrena mucho, por ende, se hidrata en demasía y su leche es líquida y abundante.

Mientras me tragaba su leche pude ver que algunos de los amigos de Omar, tenían la pija parada y se las contenían el pantalón haciéndoles un bulto. Eso me dio algo de gracia…

Omar se apartó unos pasos, pero no guardó su pija, de hecho, seguía dura como un sable. Me levanto y lo miro, queriendo entender que quería hacer.

-Ya terminamos, una cosita mas y el viaje es tuyo-me dice sonriente, mira a sus amigos y al inversor.

-¡Como filmaron hijos de puta! Jajaja seguro que quieren tener una así en sus casas, jajaja, son tres pajeros inmaduro, lo exonero de esa categoría Vidal Terranova… -señala con la copa en alto al inversor.

Se acerca me da una beso y frente a la gran mesa del quincho, repleta de platos, vasos, tablas, botellas y otros “asuntos”… con el ante brazo tira todo a un lado, cayendo al piso y dejando la cabecera de la mesa libre de objetos…

Me asusto y pego un grito.

-No te asustes, que la vamos a terminar a lo grande -me guiña un ojo.

Me dio la pista necesaria para que yo me excitara y empiece a embadurnarme de fluidos mis partes íntimas, él me quería coger frente a sus amigos y a Vidal Terranova eso realmente me calentó muchísimo, porque era la otra fantasía que teníamos, coger con público presente y que nos filmen y saquen fotos… mis pezones erectos al enterarse de las intenciones de Omar se hacían notar a través del remerón.

Se acerca por detrás, me toma con sus manos la cadera y me empuja para que me apoye boca abajo sobre la mesa, dejándole mi conchita y culito a su meced, con su pie me separó las piernas y yo lo ayudé levantando más la colita arqueando mi columna y mirándolo de reojo para que se caliente más.

Los amigos no paraban de filmar y uno no aguantó mas y empezó a masturbarse, Gonzalo (su socio), entonces lo miré muy provocativa para que se le pare aún más, otro cuotita de maldad.

Mientras Omar me bajaba la calza y me daba un chirlo en la nalga, me hacia a un lado la tanguita blanca que tenia y me frotaba con sus dedos mi concha hecha cataratas por mi fluidos.

-Ay, siii, me encanta… métemela toda, ¡la quiero sentir bien adentro! -lo incentive.

Me recuesto sobre la mesa dejándole mis nalgas todas a el para que me cogiera como quisiera, cuando escucho…

-Ya que la tenés preparada vení, ¡hace lo tuyo! -y lo invita a Gonzalo a que se acerque atrás mío.

-¡eeh! ¿Qué pasa? ¿No entiendo? – me quiero levantar, pero soy imposibilitada por la gran mano de Omar que me apretó contra la mesa.

-Ya que me vas a ser infiel, ¡será mejor empezar por casa! – veo de reojo que se guarda la pija y se hace a un costado…

Siento una mano de Gonzalo tomarme de la cadera y la otra apuntando con la pija mi concha.

-No, Gonzalo, ¡¡no lo hagas nos conocemos desde hace muchos años!! -le digo desesperada.

-Perdoname Belén, siempre te tuve ganas y no voy a dejar pasar la oportunidad de lechearte la concha-me lo dice muy decidido y sin preámbulo previo siento como la pija de Gonzalo se hace lugar entre mis nalgas entrando hasta el fondo de mi concha.

-¡ahhh! ¡Shhh! No lo puedo creer que me estes haciendo esto, que me esten haciendo esto -grito con desesperación y asombro al mismo tiempo.

-Vos querías culear negros, bueno, primero culeate un par de argentinos, Jajaja -se sienta en un rincón y observa como Gonzalo está a punto de acabar dentro mío.

-siii, me encanta lo puta que sos, porque hay que ser puta para inventar la excusa del viaje para mostrarte en calzas y remerón, encima esa calza que te levanta el culo como a todos nos gusta… pensé que eras otra clase de mujer, como la mía, que me está esperando en casa con los niños dormidos y sin embargo la putas como vos me despierta al nene que tengo entre las piernas, Jajaja -sigue las estocada que me hacen frotar mis tetas por la mesa, me agarra de la cola del pelo y me la mete cada vez más fuerte.

-¡Quiero que te abras más de pierna, la quiero meter más adentro Belén! ¡Colaborá no puedo hacer todo yo! -me grita.

-No puedo mas la calza me limita la apertura, pero ya basta, por favor-le dijo impotentemente.

En eso se acerca Omar, lo aparta a Gonzalo, por un momento creí que Omar lo terminaría ahí, pero fui una tonta.

Agarro uno de sus cuchillos, el mas afilado de todo, agarro mi calza y la cortó por el medio, transformándola en un par de media de lycra subidas hasta la mitad de mis piernas.

-¡Ahora si amigo, hasta el fondo y bien lleno dejalo! -me abrió más las piernas y entro con toda hasta el fondo, tan así que me hacia gritar con cada estocada, mientras los demás no paraban de filmar y decirme cosas sucias, mi maquillaje ya se empezaba a correr de tanta excitación y asombro.

¡Siento que se le hincha la pija a Gonzalo, es momento de avisar!

-¡adentro no! ¡Gonzalo! -pero fue en vano, siento como la catarata de leche que sale por su pija inunda mi concha…

-¡Ahh! Que linda puta terminaste siendo -sale despacio y yo me quiero incorporar, pero no me dieron tiempo, porque ni bien sacó su pija Gonzalo, siento una mano extraña en mi cadera y la punta de otra pija queriendo entrar a mi concha, miro hacia a tras y ya estaba ubicado y listo para cogerme, Sergio.

-hola bebe, ¿así que hoy es noche de pijas? Viniste al lugar perfecto puta, ¡que ganas que te tenia, cuando ibas a la oficina con esas polleritas, juro que me mataba a paja en el baño de la oficina mientras estabas hablando con Omar… no sabes cómo te voy a justiciar! – y entra sin pedir permiso.

Tengo que admitir que Sergio, tenia una pija mas dura, ancha y larga… la sentía muy exigida en mi concha, tanto que me hacia sentir un reflejo en el estómago.

-¡haaa! ¡Shhh! ¡Ayyy! Despacito… me estás matando… -le tuve que decir en un momento, porque pensé que iba a morir con su pija adentro, tirada sobre la mesa…

Omar, inmutable desde un rincón mirando y sonriendo.

Me abarajo unos 15 minutos hasta que sentí como empezó a hinchar su pija y sentir como los borbotones de leche se hacia parte de la leche de Gonzalo anterior mente, no esperé que me la sacara, me incorpore antes, pero me agarro Leo y en una sola maniobra me hizo recostar sobre la mesa boca arriba, me levanto las piernas a sus hombros y sin mediar palabras, me la metió de una, creo que es el que más experiencia tenia en hacer esa maniobra. Sin contar que es uno de los amigos que se mata en el gimnasio, en el fondo, si lo hubiera engañado a Omar, seguro hubiera sido con Leo, ja.

-Que hermosa puta resultaste, como voy a poder verte ahora sin intentar cogerte cada vez que te cruces frente mío, olvídate que te tenga respeto, donde te vea te cojo, ¡y te voy a coger mal -me decía Leo mientras sus estocadas me hacían ver las estrellas y mover mis tetas de arriba hacia abajo.

Me levanta el remerón y mientras me cogía, me empieza a chupar las tetas, lo miro de reojo a Omar y me guiña un ojo, ¡Que hijo de puta! Pienso.

En eso veo que se levanta Vidal Terranova se levanta y también tenia su bulto muy notable.

Veo de reojo que se acerca a Omar y le dice algo al oído.

Se acerca a Leo y le dice…

-No cabes ahora, aguántate, tengo una idea, ya que sos fuerte, ponela otra vez boca abajo, por favor-sin mediar palabra saco su pija Leo y de una sola toma yo ya estaba boca abajo sobre la mesa… no entendía nada.

-Bueno ¡bueno! Vamos a ver quien lleva los pantalones en esta casa, creo saber quien es, ya que voy a invertir muy fuerte en la empresa, necesito saber que tanto puedo invertir y eso está dado en base a cual es la autoridad del dueño y que tanto lo respetan y hacen lo que él dice, ¿no? -lo mira a Omar mientras yo sigo boca abajo sobre la mesa con la concha chorreando de leche, que empieza a correrse por mi pierna.

El viejo me frota la concha llena de leche, toma de la mesa la botella de aceite de oliva y me lo arroja en forma de hilo sobre mi culo.

-¡No! ¡Por el culo no! Te dejo acabar adentro de mi concha, te trago la leche, te dejo que me cojas la cantidad de veces que sea y que acabes en cada una de ella bien adentro de mi concha, pero el culo no -me quiero incorporar para escapar, pero Leo me aprieta contra la mesa.

Vidal Terranova lo mira a Omar de costado mientras saca su pija, que por cierto no tenia nada que envidiarle a Sergio, la masturbó un poco, lo volvió a mirar de reojo a Omar y le preguntó…

-¿qué hacemos? Yo hago lo que el de mayor autoridad diga… -frota mi culo con el chorro de aceite sonriendo.

-jajaja, Obvio, ¡no se va a quedar con las ganas! Déjate coger y te vas de viaje, no hay mas nada que discutir… Dejate coger, ella hoy no elige, obedece y si le quieren coger el culo, que prepare las nalgas a ser llenada con leche el culo. ¡¡Así que adelante Vidal Terranova!! Jajaja -ni terminó de decir eso, que apoyo la cabeza de su pija en mi culo y me lo enterró como si fuera una muñeca inflable.

-aaaa, nooo, asiii nooo, hijo de puta -me salió del alma, me hizo estremecer esa pija en mi culo.

Miro de reojo a Omar y el muy hijo de puta se había dormido y la jauría que dejo cogiéndome, no tenían intenciones de dejarme ir, todos querían una porción de mi culo, de mis tetas, de mi garganta… pero eso no es lo terrible. Ya estaba entregada, lo terrible fue cuando yo estaba encima de Leo, mientras Sergio me cogía el culo y le chupaba la pija a Gonzalo, que veo que por la puerta del quincho entran dos desconocidos, que al verme en esa pose ya se acercan sacando sus pijas del pantalón, abrí los ojos grande como una casa

-Mmmmm -no podía hablar, porque estaba inundada mi boca con la pija de Gonzalo.

-¿Hay un lugar para mí? -pregunta uno de los desconocidos.

Saque la pija de Gonzalo de mi boca y los miro preguntando

-¿Quiénes son y como hicieron para entrar? -les pregunte desesperada, pero sin escapatoria.

-¡Somos los que te vamos a llenar de leche por todos los agujeros que tengas, putona! Que hermoso culo para ser cogido una y mil veces, mira como me pones la pija-me muestra su pija.

Me quiero levantar, pero leo me tiene agarrada de las caderas y Sergio con su pija en mi culo.

-¡Ahhh, si, siii, puta otra vez te voy a enlechar el culo! -siento como siguen llenado mi culo, ya dilatado por demás, de leche.

Que alivio cuando Sergio saca su pija, pero siento que entra otra y esta vez es la el extraño…

-¡Nooo, Nooo vos no! Snif, snif -se me caen las lagrimas sola, esto no termina más, mi cuerpo ya no puede con tantas estocadas

-Tranquila, son mis amigos del gimnasio, yo los invité y el viejo les abrió la puerta -me dice Leo mientras está a punto de acabar por tercera vez en mi concha.

Siento como late la pija de Leo pero ya no siento cuanta leche me acabo dentro.

Cuestión que no solo me estaban cogiendo por no se cuantas veces consecutivas los tres amigos de Omar, mas el inversor (que me cogió el culo dos veces y después miraba) sino que se sumaron dos más, que recién empezaban…

En un momento no pude más, las piernas me temblaban y todo empezó a darme vueltas hasta que me desmayé.

En un momento desperté, y sentía que alguien estaba cogiéndome el culo…

Me doy vueltas para ver quien estaba ahí, y lo veo que es el encargado del edificio.

-Nooo, Nooo -quiero escapar, pero me duele todo el cuerpo y no tengo fuerzas.

-Belu, si no querés que se entere todo el edificio lo puta que sos, mas vale que te relajes, me levantes el culito y me dejes acabar… que de hecho ya estaba a punto, pero me desconcentraste… a tus amigos los dejé salir, trato de por medio y acá estoy, disfrutando del trato, tu marido está muy dormido en el dormitorio, así que abrí bien las piernas levantame el culito ¡y quiero sentir tus gemidos, de puta! Siempre te tuve ganas, cuando te veía con las calzas que usas para ir al gimnasio, que trola que sos y ahora si no querés que se enteren, mínimo una vez por mes me vas a tener que prestar ese culito para que yo pueda eyacular, jajaja-no tenia opción tenia que conservar una imagen en el edificio.

Me ardía el culo, pero al encargado no le importaba, solo quería bombearme el culo para dejar su luche dentro mío.

Me agarraba del pelo fuerte para que yo arqueara la espalda y asi metérmela mas adentro y más fuerte, me ardía tanto que nunca supe cuando acabó. Solo sentí que la sacó, me dio un beso en la mejilla y me dijo…

-Nos vemos el mes que viene -se fue guardándose la pija y cerrando la puerta.

Me dolía todo, la mesa era un enchastre mezcla de jugos míos con semen, mis piernas todas chorreadas, fui al baño e intento hacer pis y de mi culo sale una bocanada de semen, que pienso que después que me desmayé, no solo vinieron esos dos amigos de Leo… hubo más gente eyaculándome a concha, el culo y la boca, tenía revuelto el estómago.

Cuando fui a ver a Omar seguía durmiendo el muy hijo de putas. Fue una experiencia muy heavy, en el fondo no quería, pero el morbo como que me daba ese vértigo de decir “más pijas”, no me siento abusada, pero no lo volvería a permitir nuevamente.

¡Fue eso lo que pasó amiga!

Yo no podía creer semejante emoción y/o experiencia.

-Amiga, la verdad es que no sé qué decirte, ni cómo ayudarte, hasta en un punto como que me calenté un poquito, ja -trato de poner paños fríos.

-Despreocúpate, lo importante es lo que pude lograr -me dice entusiasmada.

-¿Que? -le pregunto asombrada.

-En compensación, ¡Omar nos regala lo que resta del mes con todos los gastos pagos en Rio!, así que andá pidiendo permiso en tu trabajo porque hasta el mes que viene, no nos ven la cara -me dice muy contenta

-buenísimo, aunque ya se como voy a pagar esos días libres… -pongo cara de saber en que termina todo…

-selfyyy -¡gritamos a coro!

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