Mi nombre es Carlos, tengo 45 años, mi esposa se llama Julia y tiene 38 años, es morena clara y muy cachonda, tiene unas tetas de muy buen tamaño coronadas con aureolas anchas y unos pezones grandes y deliciosos, además de un culito firme y respingón.
Andábamos puebleando, el sol de la tarde caía sobre Tecozautla, un Pueblo Mágico donde el aire parecía cargado de promesas antiguas. Caminábamos por sus calles empedradas, pero mi mente estaba en otro lugar.