Mi cuñado llegó de Estados Unidos el 15 de diciembre. Tras más de 15 años de ilegal, consiguió la residencia y la posibilidad de volver. Ni bien lo conocí en el almuerzo de bienvenida, el parecido que tenía con mi suegro me hizo mojarme muy rápidamente. Más cuando bailamos y fue directo al decirme que su papá (mi suegro) le había contado sobre nuestros encuentros.