Mi cabeza está hecha un enredo, ya que la situación se está saliendo de control últimamente. Y es que desde hace ya algún tiempo he comenzado a ver a mi propia hermana de forma diferente, con ojos con los que un hermano no debería ver a su relativa más cercana. La lujuria se ha estado apoderando de mí, y todas esas normas sociales y morales han comenzado a importarme poco o nada.
Me llamo Alexander y esta es la historia de como mi hermana gemela Alejandra y yo nos aventuramos en un abismo de placer pecaminoso, conocerás íntimamente las fantasías y realidades de nuestros corazones, además de cómo nos condujeron por el peligroso camino de un amor prohibido.