Ugo
Cuando uno se asoma por primera vez a este mundo —el de los encuentros de pareja, el intercambio, las miradas que insinúan más de lo que dicen— no hay mapa, no hay guía. Solo preguntas que te rebotan en la cabeza: ¿cómo se empieza?, ¿a quién se le habla?, ¿dónde se encuentra esa gente?.