Le conté a una amiga que el socorrista de la piscina se folló a mi mujer; esta amiga la conocí en las redes sociales, vive en otra ciudad, habíamos intimado bastante, hemos tenido sexo virtual o sexting que quizás cuente en otro momento y al decirle a mi amiga lo que había pasado me dijo que se lo tenía que contar cara a cara cuando nos viéramos.
Infidelidad
Sexting con corridas
Lo prometido es deuda.
Nos conocimos enredando por la nube, tras unos primeros saludos donde despejamos que ninguno de los dos éramos una máquina ni había segundas intenciones, que éramos un hombre y una mujer con ganas de conocerse, conversamos casi todos los días durante medio año, me pareció que era y es una mujer
La mejor amiga de mi mujer
Esa mañana estaba en el gimnasio, me llamó mi mujer y me dijo que la mamá de Melina, su mejor amiga, había fallecido. Me pude imaginé cuán consternada podía estar Melina. Fue un episodio súbito, sin preaviso; de un momento al otro, le avisaron que su madre se había descompensado y había muerto en el hospital.
Enloqueciendo a mi ex novia
Hola, luego de un par de años, vuelvo a escribir. Espero les guste.
Cuando Eduardo Gimenez llegó a su casa, dejó un maletín en un sofá, se quitó el traje, lo colgó, puso la ropa para lavar y se dio una ducha. Se puso un jogging, una remera, zapatillas y fue a prepararse un café y un whisky.
Mi mujer se coge otra vez a mi vecino y al jardinero
Está todo grabado en tres celulares. Luli, mi mujer, se estira lánguida en una de las tumbonas de la casa de mi vecino Justino. Luce una bikini combinada, el sostén blanco, que trasluce sus pezones erectos, de un rosado intenso, casi tirando a marrón. Está muy excitada. La trusa de su bikini es azul, de forma triangular, que contiene perfectamente su hermoso traste respingón, de glúteos redondos y firmes, muy bien moldeados.
Mi esposa, la masajista
La reunión de amigos estaba en pleno auge, risas, copas y charlas cruzadas llenaban la sala. Lorena, mi mujer, destacaba sin esfuerzo: rubia, alta, de curvas generosas, caderas anchas y unas tetas enormes que atraía miradas aunque ella intentara disimularlo con su sonrisa despreocupada. Su seguridad y esa mezcla de dulzura y sensualidad hacían que todo el mundo se sintiera atraído por ella.
Mi mujer se coge a mi vecino y a su nuevo amante
Veo los videos y me pongo al palo. Luli montando a Kevin mientras el Justi la filma cómo jadea y se menea poseída por un frenesí erótico. Sin dejar de cabalgar sobre su mancebo, mi mujer se voltea y le pide al Justi que se acerque. Sin dejar de menearse sobre Kevin, mi nujer le agarra la poronga a mi vecino y amigo y se la lleva a la boca. No puede con todo, así que hunde su concha empapada en la pija del jardinero y deja que la embista por debajo.