Finalmente descubrí que mi esposa es una puta

Mi esposa Stella es una médica de 45 años, 1.75 metros de alta, cabello corto negro con algunas canas que le dan atractivo, tiene un rostro hermoso y unos labios para besar y mamar, sus tetas son medianas con sus pezones siempre erectos, unas piernas largas torneadas y un culo de campeonato, dentro de nuestro círculo todos se la quieren follar, especialmente Manuel un amigo desde antes de casarnos, seguro que se hace la paja pensando en el culo de mi mujer. Yo soy de tez trigueña, pelo negro con canas, ingeniero de 44 años, 1.8 metros de alto, cuerpo normalito pero la biología me dotó con un pene de 23 centímetros y grueso, mi esposa le fascina mamarlo.

Hablando con Manuel al calor de unos tragos me confesó que siempre ha estado enamorado de mi mujer y que adora su culo y como lo mueve al caminar, yo le pregunté y ¿quiere follársela? Me dijo: sí. Yo le dije, pero usted ha compartido mucho tiempo con ella por sus tareas en la administración del conjunto, ¿acaso no ha intentado al menos besarla?

Me dijo: si, una noche que salimos muy tarde de una reunión de la administración le acompañé hasta la puerta del apartamento y al despedirme la besé y ella se echó para atrás, yo la atraje de nuevo y la besé con fuerza y ella poco a poco me respondió y yo entré con ella al apartamento y nuestras lenguas se entrelazaron, acaricié sus senos y ella me sobó el pene por encima del pantalón, pero hasta ahí llegamos y no ha habido otra oportunidad. Yo reflexioné y le dije: yo si sabía que mi mujer es una puta zorra y sé que usted le gusta.

Esa tarde de tragos fraguamos un plan para follar a mi mujer en trío, Manuel hará un almuerzo en su apartamento y se almorzará hacia las 3 de la tarde, la cita es a las 2 pm y comenzaremos tomándonoslos unos vinos antes de almuerzo y por supuesto después, también. Llegado el día, las cosas se desarrollaron según lo planeado, mi mujer estaba muy alegre y sin tapujos hablamos de sexo de nuestros gustos y fantasías.

La tomata y conversación agradable hizo que el tiempo pasara sin darnos cuenta, eran ya las 10 pm, mi mujer fue al baño de nuevo y le dije a Manuel, yo iré al baño y usted se le lanza, la hermana de Manuel se había acostado y para no hacer ruido nos habíamos refugiado en la alcoba de Manuel, había una cama súper king, cuando regresé del baño que a propósito me demoré les encontré callados y serios, yo pregunté de que me perdí, mi mujer me dice es que me siento un poco mareada y quiero dormir un poco, ella se recostó y nosotros salimos a la sala.

Y Manuel me dice: nos estuvimos besando y le dije que quería hacerle el amor esa noche y me dijo hoy no, mañana mi marido debe ir a la obra, él saldrá de apartamento a las dos de la tarde y regresa hacia las seis o siete de la noche, yo te aviso y tú vas al apto y follaremos toda la tarde.

Me enojé un poco porque sentí algo de celos y rabia al descubrir a mi mujer, pero yo le dije, nuestro plan sigue adelante hoy nos la follamos, yo estaba preparado tanto que hasta me tomé un Viagra para durar más. Le dije ya durmió 20 minutos vamos, entramos yo me recosté a su lado y comencé a acariciarle el culo, le subí la falda para que Manuel admirara de cerca ese apetecido culo cubierto por una tanga transparente, le abrí la blusa la puse de espalda sobre la cama le quite el sujetador y le sobe sus tetas que respondieron pues sus pezones estaban duros y erectos, yo me desvestí y Manuel también.

Estábamos excitados y nuestras vergas duras, pude calibrar la verga de Manuel en unos 19 a 20 centímetros, y comenzamos a chupar cada uno una teta, mi mujer suspiraba y gemía, mi amigo le sobaba el chocho a mi mujer y ella movía sus caderas, le dije a mi amigo bájale la tanga y cómele el coño, hazla llegar, mi mujer con sus manos puestas sobre la cabeza de Manuel lo metía entre su coño depilado y yo le acerqué mi verga a su boca, ella ya estaba despierta gozando de la comida de coño que le hacía Manuel y se tragó toda mi verga y me la chupaba con mucha fuerza, y de pronto explotó mojándole la cara a Manuel y éste se chupaba y tragaba todos los flujos vaginales.

Y mi mujer de pronto dice: Manuel fóllame, quiero tu verga primero y luego la de mi marido, quiero primero la verga nueva en mi chocho y la de mi marido en mi boca, Manuel puso su verga a la entrada del coño y le sobaba el clítoris y la raja con la verga y mi mujer grita: fóllame ya, y mi amigo se la empujó todita, le entró como cuchillo caliente en mantequilla, mi amigo levantó sus piernas en sus hombros y aumentó el ritmo de la follada, que morbo ver a mi mujer follando con otro mientras me la mamaba.

Manuel bufó y le lleno el coño de semen a mi mujer y yo exploté en su boca, tragando todo mi semen y ella siguió mamándomela para mantenerla bien erecta y ella tuvo un gran orgasmo, Manuel se tiró a la cama al lado de mi esposa y la besaba con mucha ternura.

Yo me acomodé, levanté una pierna y le metí mi verga todita de una, por los lados salía el semen de Manuel, ese coño estaba caliente y lubricado, y comencé a follarla duro, me tiré de espalda a la cama e hice que mi mujer me cabalgara, dejando su ano expuesto porque yo le abría la nalgas, Manuel le besaba y chupaba el culo a mi mujer, tomó el gel le unto en el culo y le metió un dedo dilatando el esfínter, ella me cabalgaba con cadencia y dejaba que Manuel le trabajara el culo, hasta que mi amigo le metía tres dedos, mi amigo me los mostraba, hasta que se acomodó y le metió su verga por el culo, yo sentí como la enculó.

Nos sincronizamos y disfrutamos y mi mujer como loca de movía para sentir ambas vergas entrar y salir de su coño y de su culo, hasta que simultáneamente explotamos los tres, sentí los fluidos de mi mujer bajando a mi culo mezclado con nuestro semen y mi amigo dejó su semen en los intestinos de mi mujer. Mi mujer y Manuel se tiraron a la cama a descansar.

Mi mujer fue al baño y regresó desnuda y comenzó a mamar mi verga y alternaba con la verga de Manuel, cuando las puso bien duras, se subió a cabalgar a Manuel y me miró y me dijo: tú vas por mi culo, e iniciamos otra doble penetración, mi mujer se movía y gemía como loca, decía quiero otra verga para mi boca, le metí tres dedos en su boca para que chupara.

Así estuvimos hasta que tuvimos un orgasmo simultáneo, esta vez las gónadas de Manuel quedaron mojadas con sus fluidos, el coño lleno de semen y yo descargué mis huevos en sus intestinos, nos dejamos caer a la cama, mi mujer me abrazó, me besaba y decía: te amo, gracias por darme tanto placer y nos quedamos dormidos, como a las tres de la mañana.

Nos despertamos hacia las ocho de la mañana, nos vestimos y salimos del apartamento a hurtadillas para que la hermana de Manuel no se enterara, corrimos al otro edificio entramos a nuestro apartamento, entramos a nuestra alcoba, le levanté la falda a mi mujer y no tenía puesta la tanga, pues se la regaló a Manuel, la puse en cuatro paticas o de perrito y le metí mi verga en su chocho que lo tenía pringoso del semen de Manuel.

Echamos un polvo y nos quedamos dormidos, me levanté a las once de la mañana pedí almuerzo a domicilio y entré a ducharme, mi mujer también se duchó y arregló, almorzamos hacia las doce y media y me alisté para irme, mi mujer estaba muy hermosa, se puso una minifalda, le metí mano y estaba sin ropa interior, llamé a Manuel y le dije voy saliendo para la obra, alístese para follar. Abrace a mi mujer la besé, le chupe la lengua y le dije al oído: espero que te diviertas, fóllate bien a Manuel.

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