Domingo, frio, noche, llovía, mirábamos series hasta el aburrimiento.
-¿Que miramos? le dije
-Pone porno, dijo muy decidida.
Domingo, frio, noche, llovía, mirábamos series hasta el aburrimiento.
-¿Que miramos? le dije
-Pone porno, dijo muy decidida.
Después de hacerlo con la novia de mi hijo, y que esta mientras lo hacíamos me llamara mama, comencé a ver a mi propia hija de otra manera, no dejaba de ser una mujer, y de gran belleza, como su madre, jajaja, y si follaba con mis dos hijos, ¿Por qué no hacerlo con su hermana?
Hola amigos, en un relato anterior les comenté que por cuestiones de trabajo me mudé a casa del tío de mi amiga, un hombre de 48 años a quien en una ocasión lo vi teniendo sexo con su novia tetona, después de eso por días no dejé de masturbarme pensando en como lo hacían hasta que un día Manuel y yo cogimos.
Hola chicos ¿cómo están?, espero que súper bien, en verdad nunca creí contar esto, el destino y mi cachondez me llevó a descubrir tan grandiosa página y leer varios relatos súper excitantes los cuales muchos me han hecho fantasear y tocarme un poco jajaja, así que me anime a contarles lo que yo considero mi inicio como una puta un que suene un poco feo jajaja.
Mi historia comienza un día de septiembre de 1990 yo tenía 22 años era bombero y rescatista profesional y estaba cursando la carrera de docente cuando llego a la escuela una profesora, bajita, algo rellenita, muy bonita y de una dulzura única, la vi caminar y sentí que ella no caminaba, sino que flotaba, yo jamás me había enamorado, pero sentí que algo había pasado en mi vida, ella era 9 años mayor, hice todo lo posible para
Desde hace bastante tiempo me he fijado en mi cuñada Claudia, la mujer de mi hermano Sebastián. Yo llevo felizmente casado casi 20 años y ellos también.
Nuestros hijos se han independizado hace relativamente poco y debido a esto solemos pasar los veranos los cuatro juntos.
Esto fue hace 2 días, estaba con mi novia en la playa tranquilos mirando el agua y sentados en la arena hablando de tonterías después llega la noche y nos levantamos para dar una última vuela a la playa ya para después irnos cada uno a su casa, mientras caminábamos le dije a mi novia, «a que no te atreves a andar sin pantalones y sin tanga en la playa».