Azul después de la experiencia en Montevideo y haber estado por primera vez con un extranjero, le tomó el gusto y despertó su deseo de estar con un brasilero por primera vez, lo cual encendió mi cabeza y dije no te preocupes sino lo conseguis vos yo haré lo necesario para que puedas explorar esa fantasía.
Orgías
Mi primer trío para salvar mi matrimonio
Aquella tarde vi a Manolo, mi marido, que llegó más serio de lo que era habitual en él. Como cada día, lo esperaba en casa a que llegase, para juntos terminar la jornada.
Mi nombre es Clara, y no tengo una ocupación específica, aparte de ser la mujer de Manolo. Soy madre de un niño de 9 años y yo tengo 37, soy morena, pecho abundante, no demasiado alta, y me conservo muy bien, y sin resultar falsamente modesta, puedo presumir de ser muy atractiva.
Diez sementales para mi mujer
Fernando siempre fue un amante del “descubrimiento”. Me decía que la vida se vivía mejor con una pizca de aventura. Así que cuando me propuso ir a una “fiesta temática” para celebrar los 40 de un amigo en común, no dudé en aceptar, aunque mi intuición me susurraba algo sobre lo que podría suceder. La casa estaba oscura, llena de gente casi desnuda y música que vibraba hasta en mis huesos. Fernando, como siempre confiado en sí mismo, se deslizó entre la multitud, dejándome sola con un vaso de vino tinto tembloroso en la mano.
Swinger, un intercambio fallido
Ugo
Cuando uno se asoma por primera vez a este mundo —el de los encuentros de pareja, el intercambio, las miradas que insinúan más de lo que dicen— no hay mapa, no hay guía. Solo preguntas que te rebotan en la cabeza: ¿cómo se empieza?, ¿a quién se le habla?, ¿dónde se encuentra esa gente?.
Mi segundo encuentro de intercambio de parejas
Resulta que mi esposo conoció a Juan de Santa Anita quien tenía su esposa y deseaban tener su primer intercambio de parejas para ellos en su casa, habían quedado para un día sábado por la noche y mi esposo me había comentado sobre el cual acepté gustosa a ir.
Llegamos como a las 8 de la noche y había una caja de cervezas y música y empezamos a tomar tanto ello como nosotros, la esposa era baja y blanca y su esposo del porte de mi esposo, empezamos a besarnos la parejas y pasamos a su cuarto que tenía una cama grande y espaciosa, hasta que cambiamos de lugar y nos desnudaron ambos, mamando nuestros senos como locos, la excitación era enorme hasta que se desnudaron ambos, las vergas de ambos eran parecidas por lo cual no importaba, mamamos sus vergas de ambos que estaba super rico para luego ellos mamar nuestras conchas, como si se hubieran puesto de acuerdo hacer lo mismo.
Strip póker con esposa y amigos
El aire en la terraza estaba denso con el aroma del jazmín nocturno y el eco de las risas. La luna llena se asomaba por encima de las palmeras, bañando la escena en una luz plateada que parecía invitar a la audacia. Marcos observaba a su esposa, Sofía, su belleza clásica destacando incluso entre el grupo de amigos. A su
Orgía en una sauna naturista
Había tenido un día de trabajo estresante, con algunos asuntos que habían exigido mi atención de forma especial. Era media tarde y me encontraba cansado y tenso, pensé que lo mejor era salir del despacho y descansar del día agotador en una sauna.
Conocía un local naturista, con excelentes instalaciones, donde podría buscar ese descanso necesario y además alegrar la vista con algunos cuerpos desnudos esculturales que seguro podría admirar, así que me dirigí allí. Ya había estado en alguna ocasión y siempre disfruté de buenos momentos, incluso cabía la posibilidad de practicar sexo si tenía la suerte de encontrar a la persona o personas adecuadas.