Y pasó la Navidad y pasó el Fin de Año, una en la casa de la hermana de Gabriela y la otra en la casa de mi familia. En ambas pasamos unos días hermosos, tranquilos y en familia.
Solo en la casa de Verónica la hermana de Gaby, blanquee lo que había pasado con Guillermo, por dentro temblaba de miedo, que todo vuelva para atrás, Gaby dormía, ya que pasamos 24 y 25 en casa de Vero. Pude aclarar todo, Verónica me escuchó atentamente, se sorprendió varias veces por la actitud de Guillermo, su hijo. Y comentó, “ no sé qué tiene en la cabeza, descuida voy hablar con él, después de lo que vivimos con Gaby, agradecida infinitamente que estén juntas”.