Recuerdas: habíamos hablado mucho de nuestra relación de pareja. Admitimos que llevábamos tiempo en una vida sexual apagada e insatisfactoria para ambos y te pregunté si necesitabas algo más. Tú me confesaste que usabas algunas fantasías para disfrutar masturbándote. Te pedí que me hicieras partícipe. Aunque te habías negado, una tarde, después de ver una película pornográfica y haber hecho el amor, aceptaste.
Fantasías Eróticas
Ciega y sorda traición
Mi nombre es Lucas. Hace ocho años, en una clase de Derecho Constitucional, conocí a Diego. Él traía café para dos, y yo compartí mis apuntes. Así empezó una amistad que se extendió hasta nuestros matrimonios. Valeria, mi esposa, y Daniela, la de él, se hicieron inseparables desde la primera cena en aquel restaurante italiano de la calle Corrientes. Las cuatro personas que éramos construimos un espacio raro, cómodo, sin celos ni territorios marcados. O eso creía yo.
Trío con dos chicas en la calle
En plena calle dos chicas se reían. Yo estaba trabajando y en un descanso pasé por allí y las vi. Se rieron al verme, avergonzadas. Me acerqué a ellas. Les dije: “hola”. Me dijeron: “te hemos visto y estábamos pensando que estás muy bueno”. Una de ellas, colorada y riéndose casi a carcajadas, bajaba la cabeza.
Mi novia me hace cornudo con su ex
Hace casi un año mi novia estaba estudiando veterinaria en una universidad de una ciudad que estaba aproximadamente a 6 o 8 horas de donde vivimos actualmente, debido a ello comenzó a arrendar un departamento en aquella ciudad.
Me follé a una de 18 años
En el lugar donde trabajo contratamos chicas lindas de entre 18 y 25 años para que hagan publicidad de nuestro negocio en la calle. La mayoría de estas son jóvenes que nunca trabajaron y que andan buscando un empleo para poder ganar algo de dinero por primera vez. Esta historia es sobre una de esas chicas a la cual le pagué un dinero extra por tener sexo conmigo.
Mi hermano nos folla a mi prima y a mí por delante y por detrás
El último día de agosto, la llegada de nuestra prima Guadalupe desde Veracruz fue como arrojar gasolina a un fuego latente. Es cien por cien mexicana, y viene cada verano para instalarse en nuestra casa como un torbellino de risas y recuerdos. Pero este verano de 2024 no es como los anteriores. Lupe, hija de la hermana mayor de nuestra madre, ha cambiado. Y ese cambio, sutil pero demoledor, desgarró el tejido de nuestra rutina, dejando al descubierto un abismo de deseo prohibido, desatando una tormenta que mi hermano Álex y yo no vimos venir.
Con la dentista
Recuerdo que la primera vez que la vi en su consultorio, al ir con su tradicional bata, no pude ver sus curvas ni sus piernas marcadas.
Ella se llama Claudia, en ese tiempo tenía 42 y yo 26, la verdad no la veía con atracción ni nada, casi siempre las citas me las daba por la tarde, durante las cuales las pláticas eran triviales y cortas, en una de esas citas llegue casi a la hora, y ella estaba en la puerta de su consultorio (casa).