Recordando un poco, llevo casado cuatro años, mi esposa y yo tenemos 34 años y la hermana de mi esposa tiene 41 años y una hija de 22. Ambas, mi esposa y mi cuñada son muy guapas, buenas piernas, buenas colas, pero lo que más me gusta de las dos es que tienen senos grandes. Mi cuñada por su lado está bien conservada para su edad, y lo mejor de todo, es divorciada. Hasta ahora por cosas del destino con mi cuñada he tenido sexo por tres ocasiones; no se podría decir que hicimos el amor porque lo nuestro es más deseo y lujuria. Ahora contaré cómo fue la mejor nueva experiencia que nos pasó, para lo cual sería bueno que lean nuestro anterior encuentro.
Cuentos Eroticos
Distrayendo a los ladrones
A los 19 años, era una chica disfrutando de la vida: me había mudado a la capital para estudiar, entrenaba en el gimnasio para mantener un buen cuerpo y ganaba algo de dinero en un trabajo de medio tiempo. Mientras, mis padres me pagaban el departamento y los estudios.
Durante las vacaciones decidí ir a pasar unos días a la casa familiar, antes de emprender rumbo a la playa con mis amigas.
Descubrí que mi prima era escort
Esto que confesare fue real y cambiare los nombres para mantener el anonimato.
Pues resulta que yo tenia una prima que llamaremos Jazmín, hija de un hermano de mi padre a la cual dejamos de ver desde muy pequeña, sin embargo nosotros a veces por publicaciones en redes podíamos ver fotos de ella y como iba creciendo, por lo que la ubicaba perfectamente si la veía en fotos.
Sonia y los hijos de su marido
Varios días después de la última conexión recibí instrucciones para conectarme de nuevo y en la pantalla apareció Sonia, llevaba un vestido muy largo y elegante y un collar colgaba de su cuello, poco después se oyó sonar la puerta, ella fue a abrir, y al poco volvió con mis cuñados, es decir hijos de su marido, Oscar y Pascual, les pidió que pasaran, ella se sentó en el sofá mientras ellos permanecían de pie, Pascual fue el primero en hablar:
Me vengué de mi esposo en su velatorio
Eran las tres de la madrugada y el calor se hacía notar, me costaba adaptarme a la idea que mi marido yacía muerto allí en su cajón de 3.000 dólares. Su dinero esta vez no pudo salvar el destino que ya tenía marcado.
Su expresión reflejaba una paz y tranquilidad a la cual no estaba acostumbrada ver en él.
Me sentía extrañamente feliz, todavía estaban en mis recuerdos los vejámenes y las humillaciones que me hacía pasar este viejo pervertido, ahora estaba allí, frío e inmóvil.
Viaje a Río de Janeiro
Hola, en esta ocasión le traigo una relato que le sucedió a mi amiga Belén, ella estaba casada con un gusano como marido que no me quería, según él, yo era una zorra que quería llevarla por mal camino a Belén.
Desde siempre quisimos hacer un viaje juntas, no importara a donde, solo queríamos compartir la experiencia de viajar juntas a algún lugar que no sea la Argentina.
Nuestro primer intercambio de parejas
Me presento, me llamo Kouta y este es mi primer relato. Tengo 32 años, mido 1,85 m, soy robusto, pero no gordo. Tengo un pene de 18 cm de largo, pero grueso como una lata de Monster. Mi pareja se llama Luci, tiene 33 años, es muy delgada, tiene poco trasero, pero sus pechos son bien formados y deliciosos. Llevamos más de diez años juntos.