Hola cómo están, somos pareja madura, esto sucedió hace 8 años…
Mi esposa y yo somos de edad madura 45 ella 47 el, una vez en esos momentos de pasión llegamos al diálogo de querer compartir un trio sea con una mujer o un hombre.
Hola cómo están, somos pareja madura, esto sucedió hace 8 años…
Mi esposa y yo somos de edad madura 45 ella 47 el, una vez en esos momentos de pasión llegamos al diálogo de querer compartir un trio sea con una mujer o un hombre.
La historia que voy a narrar ocurrió en el verano de 2022. En esta ocasión la protagonista será mi madre, ella se llama Ángela, tiene 44 años, 1,60 metros de altura, morena de pelo que le llega hasta los hombros y también morena de piel, acude varias veces a la semana al gimnasio por lo que aún tiene un culo más o menos terso pero realmente su punto fuerte siempre ha sido la delantera: tiene unos pechos grandes, redondeados y, como su culo, aún más o menos tersos.
Me llamo Oscar, tengo cincuenta años y soy comercial. Hace un mes y medio encontré trabajo en una empresa que vende dispositivos electrónicos. El salario base es más bien bajo y las ganancias reales en base a comisiones por venta. Hasta aquí todo normal.
Mi jefa se llama Laura. Tiene treinta años, alta, delgada y bastante atractiva. Tras una voz dulce y persuasiva, se esconde una personalidad muy marcada y una determinación fuera de lo común.
Todo comenzó en una reunión familiar donde mamá por fin invitó a su novio, un hombre en sus cuarenta, nada atlético, algo bonachón pero con una actitud muy buena…
Aquel día estábamos mamá y yo preparándonos para salir hacia casa de mis abuelos dónde sería la reunión, el timbre sonó y mamá salió corriendo a sabiendas que se trataba de su novio, pero llegó con una gran sorpresa, su hermano “menor” un hombre entrado en sus treinta y muchos, vi a un delicioso maduro, todo lo opuesto a su hermano mayor, este era alto, quizás por encima del 1.80, delgado pero atlético, con una barba cerrada perfectamente cortada, su cabello peinado hacia atrás, enfundado en unos pantalones de mezclilla y una camisa a cuadros que definía perfectamente su firme y ancho pecho.
Influyó mucho que estábamos de vacaciones. También nuestras ganas de hacer algo distinto.
Alejandra sabía hacía tiempo de esa fantasía reiteradamente relatada por Gastón. Entre una mezcla de nervios y empodere ella le regalo el sí como si el juez los uniera en un juego sin invitados.
Y después de tanto tiempo, se concretó nuestro primer encuentro cuckold, fue con un chico que mi esposa contacto.
Bueno entrando en detalles, se concretó la cita un viernes de septiembre por la noche, en el año 2017, mi esposa se arregló de una manera muy hermosa y mientras ella se arreglaba, yo tomaba un largo de tragos para relajarme.
En un pueblo donde todos observan, donde cada mirada pesa más de lo que parece… yo aprendí que llamar la atención tiene consecuencias.
A los 18 años, mi cuerpo hablaba antes que yo. Alto, atlético, con hombros marcados por el entrenamiento constante en el club deportivo de la cementera. Mi piel tostada por el sol y mis ojos verde aceitunado hacían que la gente me recordara… incluso cuando yo no los recordaba a ellos.