Me casé muy joven con el amor de mi vida, nos conocimos en el instituto del pueblo y desde aquel instante nuestras vidas quedaron unidas para siempre. Vivíamos felices en el pueblo, con el negocio familiar de piezas de coches. Hace medio año nos trasladamos a vivir a Madrid, la empresa iba tan bien que se había expandido a nivel nacional y mi marido se hizo cargo de ella.