Ese día ella andaba una falda elegante, sus piernas destacaban en una falda que resaltaba un trasero bien formado. La miré incrédulo de arriba abajo…
-¿Ya te presente a Camila? Me dijo mi jefe.
-No, ¡mucho gusto!. Dije con una sonrisa mientras le tomaba la mano a quien había sido mi exnovia hace años.