Seduciendo a la señora de limpieza

Les platicare del trabajo que tenía, ya que estuve saliendo con la secretaria del Gerente de la empresa, me cambié de trabajo y 5 años después volví nuevamente, solo que ahora las oficinas estaban en otra parte y solo conocía a la señora de limpieza.

Resulta que la señora de limpieza siempre andaba con uniforme que no le favorecía en la oficina, hasta que la vimos el día de la posada y traía un vestido negro, completo de brillos, con el pecho descubierto y le llegaba hasta arriba de las rodillas, resulta que se guardaba unos senos muy apetecibles, unas piernas bien torneadas y un trasero pasable, desde ese día me la imaginaba y trataba de dirigirle un poco más la palabra en el trabajo.

En el segundo ciclo que iba a comenzar a trabajar me citaron para entrevista y en lo que esperaba, la señora de limpieza estaba ahí, trabajando normalmente, le dirigi la palabra, le dije que me agradaba verla de nuevo, nos despedimos y días después la seguí viendo en el trabajo.

Pasaron los días y como ella vive para el rumbo, me ofrecí a llevarla o dejarla cercas de su casa ya que de trayecto en carro es como 1 hora, y ella usa transporte público y son 2 horas, vivimos a 15 minutos de distancia de nuestros hogares, así que la dejaba a 10 minutos de su casa para que su esposo no le llamara la atención por el hecho de que alguien la llevará después del trabajo.

Los primeros 3 días platicábamos sobre mi relación con la secretaria, ya que había escuchado muchos rumores, me veían con la secretaria en todos lados del trabajo, obviamente fajabamos donde podíamos.

La Señora de limpieza que la llamaré Tere, me preguntaba que tanto hacíamos cuando me veía con la secre, yo le explicaba con lujo de detalle, dónde íbamos, en dónde lo hacíamos, le explicaba que le hacía y que me hacía ella.

Mi idea era contarle las cosas a Tere para hacer que sintiera morbo, cachondeo y deseo por todo lo que le contaba, yo iba preparando el terreno, por lo que se fuera a dar.

Yo tenía ganas de cachondearla y morbosearla, y eso estaba sucediendo.

Cómo al 4 o 5º día, le seguía contento, pero yo le hacía las preguntas y le explicaba lo que hacía, para irla orillando a algo, le decía que otra compañera de la empresa (cuando salíamos a comer) me agarraba la pierna, los hombros, y movimientos de sus manos hacia mis caderas, como queriendo provocarme, entonces yo le decía: “uno es de carne y hueso, y siente, no se puede quedar así con las ganas, igual usted, le han de platicar cosas subidas de tono o calientes y debe sentir deseo, morbo, cachondeo” y me contestaba que si, que no era de palo, para eso ya le había contado muchas cosas y traía mi verga bien dura, le dije que cuando salía con la secre me ponía las manos en la pierna y me empezaba a masajear mi pene sobre la ropa, y seguía así todo el camino.

Entonces le dije a Tere: yo también siento, y así nos ponen las pláticas, le dije: “mire como ando” tomé su mano izquierda y la puse sobre mi pene duro, y lo empezó a frotar sobre la ropa, yo me exalte un poco, mi respiración aumento de golpe, y trataba de contenerme, porque era la primera vez que hacía algo así con alguien que casi no conocía, ella igual se exaltó un poco y me dijo: “sabía que estos favores llevándome a la casa los tenía que pagar de alguna manera” y yo le contesté: “no la estoy forzando ni obligando, tampoco cobrando, solo le sigo contando lo que hacía con la secre y le explicó lo que me hacía en el carro” y me dice “no pues si”.

Entonces yo seguí manejando y ella no dejaba de masajearme, eso sí me preguntaba que cuánto duraba, que si no estaba por venirme y cosas así, pero le decía, tendría que masajearme de otra manera para poder venirme ahí manejando.

Ella venía ya cachonda, me decía que se le venía antojando, entonces ya estábamos cercas de llegar a su casa y le digo, deje doy otra vuelta y dimos una vuelta más, me fui por una avenida oscura entre una colonia, me orilla y me desabroché el pantalón y me saque mi pene bien duro, le puse su mano nuevamente en mi pene y empezó a jalarmela de arriba hacia abajo, me acomode y seguí manejando mientras me la jalaba, me decía que se le antojaba mucho y que porque aún no me venía.

Dimos otra vuelta y en una parte que no estaba muy alumbrado me orilla y ella enseguida se abalanzó sobre mi verga y empezó a chupármela, lengüetearla, la jalaba con las manos, y me la volvía a chupar, así estuvimos unos minutos en lo que probaba las primeras gotas de miel, se lambia sus labios y volvía a chupar a succionar, ya cuando sintió que estaba por venirme me dice: ya siento que te voy a sacar todo, en eso siguió chupándomela hasta que me vine en su boca, se le escapó algo de semen que le escurría por la boca, se lo comía, me chupaba mi verga y la seguía succionando como si no hubiera mañana, sin dejar escapar una sola gota de semen.

Después me dijo que iba a llegar a su casa cogiendose a su esposo, porque iba con muchas ganas, me abroche mi pantalón y seguí de camino, la dejé cercas de su casa y le dije que la veía al día siguiente, me retire de ahí y ya iba deslechado.

Volví a verla en el trabajo pero me decía que no le marcara, porque su esposo podría sospechar, la lleve un par de ocasiones más pero era solo faje. Ya meses después salí de esa empresa y no la volví a ver.

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