Era diciembre del 2023 y, después de rendir el final con el profe Eduardo, me sentía cansada por todo lo que había rendido ese mes.
—¿Y qué te pareció el final, Mey? —me preguntó Eduardo mientras acomodaba sus apuntes
—Uf, profe, un quilombo bárbaro, pero creo que la llevé —le respondí, tratando de disimular los nervios.
—Buenísimo, tenés un 9. Sabía que la ibas a romper —dijo mirándome fijo.