Me llamo Mike. Tengo 30 años, mido 1.83 m, cuerpo normal ni gordo ni flaco, miembro de 19 cm, llevo 10 años con mi novia, Ale, ella mide 1.68 m, tiene la piel blanca y suave, me siento afortunado por su tipo de cuerpo, unas nalgas enormes cintura pequeña y unas tetas que revientan cualquier sostén, su tipo de cuerpo es privilegiado de esos que cuando suben de peso solo le crecen las nalgas y los senos, ella es de complexión delgada su cabello es castaño un cuerpo que parecía diseñado para llamar la atención sin que ella siquiera lo intentara.
Al inicio de la relación no parábamos de tener sexo, en ocasiones cuando teníamos 20 años llegábamos a tener 4 sesiones de sexo al día.
Un día platicando por mensajes cada quien en su casa me dice:
Ale: ¿Qué haces amor?
Yo: Descansando amor ¿y tu?
Ale: Fíjate que estaba viendo en la tv una serie pero estaba medio perversa.
Yo: ¿Y eso?
Ale: Era de un vecindario que hacían reuniones y en las reuniones hacían intercambios de pareja.
En ese instante, una mezcla de morbo, celos y un deseo eléctrico me recorrió la columna. Cuando ella me preguntó si yo sería capaz de algo así, sentí que caminaba sobre la cuerda floja. ¿Era una trampa o una invitación? Decidí arriesgarme: “Sería excitante, siempre que tú quisieras”. Su respuesta calmó la mecha: “A mí me excitaría ver y ser vistos”.
Algo dentro de mi estaba decepcionado al escuchar esa respuesta, me prendía el morbo de vernos teniendo sexo con alguien más, fantaseaba con solo el hecho de pensar verla follar con otro y yo con otra chica, a la vez me invadían los celos.
Pasaron algunos días y nos vimos en mi casa, rápidamente retomamos nuestras sesiones de sexo, ahí decidí abordar el tema, yo la follaba duró en cuatro patas cuando le dije:
Yo: ¿te gustaría que follaramos con otros?
Ella excitada y sin dejarse de mover respondió
Ale: Solo quiero ver y ser vistos follando
A lo que yo insistí.
Yo: Si me gustaría hacer intercambio
Ale: yo solo quiero ver y que nos vean follar
Su palabras decían eso pero su vagina decía lo contrario, cada vez que le hablaba de eso se inundaba más de jugos, su vagina me dejaba el miembro nadando en fluidos, cada metida yo sentía que estaba más expandida ella, por lo que yo no paraba de insinuarlo, hasta que hundí por completo mis 19 cm y estalle dentro de ella una corrida de semen batiéndose entre sus jugos.
Ella extasiada por dentro fingía cierto enojo, me decía.
Ale: Ya no me digas esas cosas, solo quiero que follemos tú y yo.
Yo: tranquila amor solo era calentura del momento.
Yo sabía que no, ella sinceramente deseaba lo mismo, solo que temía ser juzgada por lo que yo pensaría de ella.
Después de eso yo insistía con el tema, había veces que ella se animaba y me seguía el juego a veces preguntaba ¿y como seria?, otras veces me decía estás loco.
Yo tenía ganas de intercambiar pareja y sabía que ella ya caliente podría hacer de todo, busque algún club swinger dentro de la ciudad y le mostré.
A lo que dijo vamos pero solo a ver, el día llegó y ella se puso una tanga negra que se veía diminuta con esas nalgas redondas que tenía preciosas y su diminuta cintura la hacía ver aún más nalgona, llevaba un sostén de encajes que solo alcanzaba a cubrir sus pezones y apretado para que sus senos se mostrarán mejor, un vestido rojo que marcaba perfectamente su silueta y completaba un alaciado perfecto y una cola de caballo perfectamente para agarrarla y ponerla a mamar hincada sin que me dejara de mirar, controle mis ganas de follarla y asistimos, la noche fue algo decepcionante, la mayoría de gente era mayor y ella al ser su primera vez en el club tenía mucho miedo y nervios, por lo que acabamos saliendo del lugar sin éxito.
Poco tiempo después por cuestiones de trabajo ella se mudó de ciudad a 2 horas de donde vivíamos, las pláticas de sexo y de intercambio continuaban, sin embargo también los problemas comenzaron por celos y etc.
Un día platicábamos por WhatsApp y me dice:
Ale: Hola amor que haces.
Yo: En la oficina amor y tu
Ale: Trabajando amor, Oye que crees, me encontré a Luis.
Yo: ¿Que Luis?
Ale: Luis el que iba en la escuela.
Era un tipo mayor que yo no conocía pero había asistido al mismo campus que nosotros.
Ale: Platique con él y me comenta que trabaja justo al lado de mi oficina, no le pagan tan bien donde trabaja pero le dan vehículo.
Yo: Oh muy bien.
La platica paso muy normal, hasta que el fin de semana le comente que no podría ir a verla por cuestiones de trabajo me escribe y me dice.
Ale: Oye amor acompañaré a Luis a comprar unas cosas para su trabajo me comenta que están reclutando y quiero saber de que son las vacantes.
No quise verme celoso y le dije que si.
Yo me sentía celoso, pero disimulaba bien, la tarde paso y esporádicamente nos enviábamos mensajes, hasta que llegó la noche.
Ale: Hola amor ya estoy en la casa
Yo: ¿Como les fue?
Ale: Bien mi amor, fuimos a comprar sus cosas y pasamos a comer, todo tranquilo y ya me paso a dejar a la casa.
Ya no mencionamos más del tema, los días pasaban normal y en su horario de comer ella tardaba en responderme, decía que iba a comer con sus amigas, llego el fin de semana y como solo nos veíamos el fin, teníamos sesiones de sexo intensas.
Ella salía del baño con una lencería preciosa, blanca con ligeros y encajes, una tanga que se perdía entre sus nalgas, y sus senos se veían espectaculares, la besaba con pasión y notaba inmediatamente su vagina totalmente depilada escurrir, estaba muy excitada.
Le quitaba la tanga.
Ale: Follame como perra
Yo: Ponte en 4.
Se ponía en 4 y un aroma de hembra en celo inundaba mi olfato al tiempo que un hilo de jugo escurría de su vagina, ponía la punta de mi verga en su entrada y ella soltaba un gemido.
Ale: Clavame ya, necesito verga en mi vagina
La inicie a follar como nunca, su vagina lubricaba mi verga y mis huevos como nunca, entraba con una facilidad y ella gemía.
Ale: Follame más duro
Yo: así te gusta amor
Ale: No me digas amor, soy tu perra, nalgueame duro
Estaba insaciable, yo la follaba y me excitaba.
Ale: Follame duro como quieras y con quien quieras.
Yo: ¿Quieres que te comparta?
Ale: Si, compárteme con quien quieras, quiero verga Quiero una doble penetración.
Me excitaba tanto y y su vagina chorreaba.
Yo: voy a terminar
Se salió de mí y se hincó, saco su lengua y recibió mi leche en su boca, fue la mejor follada de mi vida.
Ale: Estamos todos locos, nunca haríamos eso.
Estaba decepcionado de escuchar esas palabras.
Paso el fin de semana y volvían algunas peleas, ella ocasionalmente no me contestaba, me decía que se quedaba dormida o que tenía trabajo, todo se me hacía muy raro.
Un día trabajaba y nos escribíamos.
Yo: Hola amor que haces
Ale: Estoy ocupada, tengo trabajo en la oficina
Yo: ¿No saldrás a comer?
Ale: no, tengo mucho trabajo.
Dejó de contestarme, yo notaba algo, así que decidí revisar su ubicación en tiempo real, cual fue mi sorpresa, al revisar la ubicación marcaba un hotel de la ciudad donde ella vivía, me volvía loco, sentía un enojo, traición y a la vez excitación, quería gritarle, pero me calme y decidí aguardar la confrontación.
Yo: ¿Donde estas?
Yo: Contesta
2 horas más tarde.
Ale: Estaba checando unas cosas de la oficina, te había dicho.
Sentía rabia y excitación.
Salió de la oficina y llegó a su casa, regularmente le hacía llamadas siempre que llegaba a casa.
Ale: ya llegue a la casa amor
Yo: Que haces amor ¿Te llamo?
Ale: Estoy cansada, estuve muy ocupada hoy y quiero dormir.
Pasaron un par de horas y revisé su ubicación, se encontraba en el cine y una hora mas tarde en el motel, así paso un par de meses donde su amante la follaba entre semana y yo los fines, hasta que decidí confrontarla, discutimos primero y por fin confesó, yo enojado y excitado, era más mi morbosidad y excitación, le dije cuéntamelo todo.
Ale inició a contar.
-Está bien todo inició cuando salí con Luis, fuimos a comer y ahí la plática natural de la escuela y se me quedo viendo.
Luis: Que linda te ves con esa coleta
Me sentí deseada y decidí jugar y coquetear.
Ale: ¿Te gusta?
Me la deshice y jugué con mi cabello puse el lazo entre mis labios y me la hice de nuevo.
Luis: Tu eres la que me gusta
Baje la mirada y no mordí mi labio, seguimos platicando y después de un rato ya nos íbamos, nos subimos a su carro ya para que me llevara a mi casa, entonces se me quedó viendo y yo a él y me besó y yo lo correspondí, nos besamos demasiado su lengua entraba y salía de mi boca yo empezaba a humedecerme y sus manos ya empezaban a recorrer mi cuerpo.
Luis: Quieres podemos ir por una botella
Ale: Y donde no las tomaremos
Luis: conozco un lugar
Manejó hasta un lugar a comprar la botella y posterior a un motel, subimos y yo iba nerviosa, no estaba segura de hacerlo pero lo prohibido me excitaba. Entramos a la habitación y me dijo.
Luis: ponte cómoda, no haremos nada que no quieras
Abrimos la botella y nos servimos un trago, nos quedamos viendo y nos comenzamos a besar, muy intensamente, me tiro haca la cama y me comenzó a besar el cuello, la oreja, yo me sentía muy excitada, y comenzó a desabrocharme la blusa, traía un sostén de encaje negro que apretaba mis senos, me inició a besar alrededor de los senos y yo soltaba pequeños gemidos, nos levantamos y yo le quite la camisa y el pantalón y me dijo.
Luis: no se vale tú tienes más ropa que yo
Ale: si vas a quitar algo que sea con la boca
Me quitó los leggins que traía mordiendo desde arriba y acariciando todas mis nalgas las cuales lucían una tanga negra de encaje diminuta.
Me acostó boca abajo y me dio un masaje con besos y caricias, recorría toda la espalda y las nalgas, las besaba y las lamia me volteó boca arriba y retiró la tanga húmeda con su boca, e inició a darme el mejor sexo oral que he recibido, lamia mi clítoris en círculos, bajaba a mi entrada húmeda y la lamia, besaba mis piernas y volvía a mi clítoris, yo apretaba su cabeza contra mí vagina y gritaba de excitación, no podía más un orgasmo recorrió mi ser.
Me sentía suya su puta, me hinque como loca y le quite el bóxer, salió un pene promedio pero muy antojable el cual quería devorar, comencé a meterlo a mi boca sentía su líquido preseminal saliendo yo le escupía y ensalivaba su pene, lo metí una y otra vez en mi boca, me subió a la cama y me puso en 69 era delicioso, grite una vez más del orgasmo.
Ale: métemela ya, quiero ser tu puta siempre
Saco un condón y se lo puso sobre sus 14 cm, puso su pene sobre la entrada de mi vagina y lo metió lentamente mi cara se iba poniendo de una manera que mordía mis labios y ponía mis ojos en blanco entraba y salía sobre mi pero lo aventé y jalé el plástico que tenía en ese pedazo de carne lo jalé y salió con dificultad, le dije te quiero dentro de mí, me clavaba con su verga desnuda y nos besábamos apasionadamente sentía sus embestidas duras y mi lubricación cambio a una crema blanca me salía de la vagina y batía sus huevos y su verga.
Yo lo apretaba hacia a mi agarrando sus nalgas contra mí para que siguiera clavándome, estábamos muy sudados y me besaba, hasta que me dijo
Luis: Ale me voy a venir, me voy a salir
Ale: quiero que me acabes adentro que soy tu puta
Presione sus nalgas contra mí y sentí el corro de leche caliente entrando a mi vaina. Grite del orgasmo que sentí. Su leche escurría de mi vagina
Terminamos exhaustos, pasado una hora nos metimos a bañar, me hinque a mamarlo, se masturbo y yo sacaba mi lengua quería tragarme su semen y así fue.
Me llevó a mi casa y nos despedimos con un beso apasionado.
Ale: lo siento Mike perdóname
Yo me sentía excitado otro se había follado a mi novia, ese día follamos como nunca y me sentía super excitado.